Esta tarde, desde los ojos de mi pobre ventana
van reflejando el aullido de los perros que me
acompañan, que vuelan y que juegan con sus ceños
mas complices que un mismo sentir.
Los dias pasan tan lentos como una manada
de elefantes, y los niños juegan, y alla por vietnam
los ojos de los guerreros se pierden tras el arcoiris
de la sangre de los fusiles.
Tan lejos, como tan brillante resuenan los sonetos
de los poetas por mi cabeza que me pierdo tan facilmente
entre las copas, entre este exilio caminando con las aves..
Y vietnam que de apoco se prende fuego, y de apoco
los niños se mueren, y de apoco los soldados rien...
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